LO QUE ESTÁ

Nadie sabe qué inventa tan detenido el cielo observando la quietud de la mañana, de un sol tímido pero intenso dibujando su color y su signo redondo. Algo recogido ante tanto mar leve, en olas despejadas y dispuestas a mover algún cántico, salpicando sus vueltas o espacios caprichosos y dotados de juegos fascinados. A un lado, regala una línea  detenida donde esconde elegidos seres humanos ensayando y respirando, con alguna risa y alguna lágrima. Ellos, abren sus ojos, ya a buena hora dejando quieta la mirada en un paisaje que no cansa. Se abraza a sus pensamientos y sensaciones cálidas, abiertas, aun comenzando un día nebuloso pero curiosamente entero. Con más felicidad enrojecida y ningún temor. Libre y en un encantamiento.

Elena Santiago