Verano de calor dorado. El Norte de Castilla (26/9/2015)

El verano ha sido calor apareciendo cada día. Tan intenso que el mar sacudía olas elevadas en un juego desmedido de encanto para entrar en ellas y ser ola. Cara a cara, un mar de llegada envuelto en sentido de la nada y del todo, divertido y consiguiendo momentos de altura decisiva, haciéndose, deshaciendo, abarcado espacios para dejarse caer entre espuma en un instante de aluvión gigantesco, irrumpiendo con fuerza. Alcanzar al ascender dentro de ella un lugar que aleja la soledad y trae el asombro de la risa. Es un ejercicio con aspecto de magia con cuerpos siendo agua y altura de vida.

Lo azul está en la piscina sosteniendo cabezas asomadas, movimientos de brazos y pies, palmas y gritos de niños. La felicidad anda por allí entre la arena y en el agua desordenando cabezas asomadas arriba, al aire. Alguien llora, un niño, por el impertinente miedo. Resultaba que el agua daba saltos en un clamor de agua rota o ruidos de mil murmullos. Algún pequeño andaba buscando la fortaleza de los grandes Caballeros (muy nombrados por allí) subiendo torres de castillo con la arena. Otro chiquillo camina hasta allí y cae encima, la tragedia se hunde.

¿Cómo había roto el castillo? ¡Eso no podía hacerse!
¡Me empujó el sol! – Soltó el pequeño enrabietado.

En otras ocasiones ocurre que un mayor crea su castillo de arena en la mente, ya que aun siendo de arena es castillo. Alguien sin gracia se lo tira con prisa pero sin pena. El mayor asegura que es destrucción de Arte.

En la vida ocurre con frecuencia, hay pensamientos que al rompernos algo inclusivo mediano; duele. Más aún, por no tratarse de arena que se puede rehacer y los pensamientos, muchos, son irrepetibles.

Al atardecer la puesta del sol es una sensible belleza bajando el final del día, ya que las nubes dibujan en un fondo sobre un color amarillo, colores y reflejos dignos de una buena pintura, sin pinceles, con mirada singular y la debilidad de un encantamiento distinto.

La tarde yéndose. Se revuelven las salidas con una cierta calma y seguido un helado en muchas manos. Alguna  Venus de Milo pero sin serlo, salen también entre últimos modelos u otras desidias (pero ya no es hora de críticas aunque hay modelos irresistibles)-

¿Cuándo vuelve el verano?
Es pronto para hacer esa pregunta. Antes pasaremos, para empezar, el maravilloso otoño.