Silencio

Explicarse en algunos momentos, dice Rosa Veiga habitante de un cuento mío, es poner vela encendida y al aire, al alma. Esclarecer lo que es ser persona supone hacer dibujos en la  playa y dibujos en la roca, ya que el humano puede  cambiar en segundos ante un suceso o un sueño encontrado o perdido. Si es escritor, ese aire puede tornarse vendaval. Y si hablamos de personas que suspiran dentro de amores, es abrazar por largo tiempo o unos segundos. O hacer burbujas de jabón. Porque siempre, en ese empeño, faltará algo o sobrará. Ya que definirse, necesita demasiadas palabras, un gesto o un abrazo. Creo que, en contra de lo que se dice, hablando no se entiende la gente. Aunque verdad es que siempre hay alguien dispuesto a que se le reconozca el vocabulario, un suceso o un enamoramiento de la vida. Y entonces, se siente mejor en el mundo. ¿O se está confundiendo?

Silencio.

Elena Santiago