Lo miserable. El Norte de Castilla (25/6/2016)

Nos cercaron demasiados días, palabras. La televisión abarrotada, reuniendo las últimas noticias. Se precipitaron ante todos presencias ampliando una  inventada verdad, ocultando lo más cierto. Extensamente llegaron entregas de un mundo escondido, mostrando la mentira. Se mostraron horas decisivas cargadas de historias donde no triunfaba la honestidad. La inseguridad y el final de tanta intención alcanzó ya otros capítulos que esperamos deberían marcar una fuerte salvación para todos. El temor funcionó día y noche. Y rogamos que se plantee  abrir una nueva entrada decisiva: con nombre  y camino.

Hora de abandonar un tiempo colgados de un pasmo, observando una política revuelta y buscar un futuro inmediato, necesariamente aceptable. Lo auténtico aún en un gran dilema. A su alrededor, iluminar el mejor principio para continuar, día a día, hallar un sentido correcto, con explicaciones de formas seguras. El vértigo subsiste lleno de preguntas y esperando respuestas.  Alcanzando una riqueza de posiciones en las que el poder pase a dirigir la verdad y una existencia que sea vivir respirando debidamente.

Muchos pasos de inseguridad que alcanzaron caminos y curvas observando, ver y confirmar limpiamente, alzándose la claridad en absoluto y el mundo dispuesto ante lo urgente. La esperanza se queda cerca. Y el  tiempo sacude el polvo y comienza a mostrar lo tan esperado.

Ya no cabe ocultar. El país ha de normalizarse ante una verdadera vida, con una posesión apropiada llamada Justicia. Ávido este tiempo, ya a punto de acabarse, con descubrimientos tan hirientes y negaciones torcidas. Constantes  disimulos y secretos: que jamás regresen.

Y la vida soñando lo inacabable hallando finalmente una gigantesca dignidad. Ha de encontrarse ese tiempo nuevo de comunicación,  trabajo, entendimiento y decencia. Ya en un orden, derechos ante lo posible en inmensa primera fila: fin ante lo torcido, ante asesinatos estremecedores. El trato a la mujer por sus compañeros de vida. Podría ser, cuanto antes, asegurar  formas que se adelanten a tanto mal.

Duelen los emigrantes, lo terrible de no aceptarlos, lo tremendo de que se queden en el camino sin consuelo, sin lograr acariciar la Humanidad. Y no tanto vértigo dolorosísimo. Y los niños envueltos en tristeza, en asombro y miedo. Sin alcanzar su sueño: vivir. Y no respirar lo indebido, mundo adelante y atrás. Negro hasta el sol. Castigos miserables. Una locura. Lo delirante rodea a millones de seres; sin seguridad debida.

Regresemos a recorrer  cualidades que formen futuros y presentes, cercando la gratitud de que exista el bien. Paz. La paz para el mundo.

Saber cómo liberar lo más conveniente. Ya, presencias entendidas con cuantos lo necesite, y volveremos a insistir para representar un mundo afable y correcto. Respetuoso y cálido. Apartar deshechos, muertes, sorpresas de delirio que dañan todo.

Nunca más la estafa en todos sus sentidos.

Nunca más ese niño pequeño, ahogado y olvidado en la playa. Tan brutalmente quieto.